El domingo es un día muy importante para los ciudadanos de Buenos Aires.
Celebremos la democracia votando con criterio.
Mi pequeño aporte es refrescarte la memoria sobre lo que hicieron/hacen los dos principales candidatos:
DANIEL FILMUS

Impulsa el proyeto de ley sobre el CANON DIGITAL en Argentina. (si no sabés que es el Canon, leé acá.)
Fue Secretario de Educación del intendente corrupto Grosso durante el menemismo.
Ahí “se destacó” por el escándalo de la escuela-shopping, un negociado que transformó una escuela pública del barrio de Once en un engendro en el que conviven aulas con locales comerciales.
Fue partícipe de la Ley Federal de Educación conocida como la “Reforma Educativa”.
Cuando dejó el Gobierno de Grosso, el sociólogo se sumó como asesor al equipo de la Ministra de Educación Susana Decibe, impulsora de una criticada reforma educativa que incorporó el Polimodal y el EGB como sistemas educativos alternativos al tradicional secundario con su secuela de asfixia presupuestaria y la precarización docente.
Una vez Kirchnerista, Filmus redactó junto a Yasky, la “nueva Ley Nacional de Educación”, que consagra la precarización laboral docente, la injerencia del clero y los subsidios a la educación privada.
“En la Argentina (dice), tenemos un sistema de educación privada con subvenciones proporcionales a la cuota, y es una modalidad muy equitativa de transferencia de recursos públicos a la capacidad de los padres para elegir la escuela de sus hijos” (Página/12, 3/1/01). Es decir que casi no difiere de Macri, al cuál critica.
MAURICIO MACRI

Se encuentra procesado por el caso de las escuchas telefónicas, sospechado de construir una red de espionaje pagada con nuestros impuestos.
Aumentó un 300% el impuesto ABL (Alumbrado, Barrido y Limpieza). Sin embargo, la ciudad está cada día más llena de basura.
Prometió regularizar la situación de los cartoneros. Sólo les dio un uniforme.
Le otorgó al grupo Clarín una licitación por 275 millones de dólares, para repartir computadoras que valen menos de la mitad.
Apoyó la participación de represores y aliados de la dictadura en el gobierno de la ciudad. ( Fino Palacios )
Vetó 77 leyes votadas por la Legislatura, la mayoría de ellas sobre políticas sociales y algunas presentadas por su propio partido.
Cerró centros culturales en todos los barrios y, con ellos, los teatros, cines, grupos de música y actividades que fomentaban la participación de los vecinos.
Está en conflicto con los músicos del Teatro Colón, con los docentes de las escuelas públicas y hasta con los alumnos.
Cerró cursos gratuitos de capacitación laboral en el Centro Cultural Ricardo Rojas.
Vació los hospitales públicos, que se encuentran sin insumos básicos como el gas o equipamientos médicos como tomógrafos.
Las escuelas públicas continúan sin gas y con serios problemas edilicios que incluyen el riesgo de derrumbes.
No controló la construcción en la ciudad, ocasionando pérdida de patrimonio arquitectónico.
No cumplió con su promesa de construir diez kilómetros de subte por año. En cambio, hizo el Metrobús que no aporta ninguna solución a los problemas de transporte.
Ensanchó la brecha económica y social entre el norte y el sur de la ciudad, colaborando a que se incremente la inseguridad.
Fomentó el accionar de verdaderos “grupos de tareas” que golpean y maltratan a las personas en situación de calle ( UCEP ), al mismo tiempo que vetó leyes que promovían beneficios para construir comedores y alojamientos temporarios.
Generó un completo desconocimiento de la nueva ley de comunas.